
Gracias a todos los amigos que se van sumando al grupo. En este momento(0hs del 2 de mayo de 2011) ya somos 21 integrantes y estoy seguro que seguirá creciendo. Quizás algunos consideren y finalmente decidan que no tienen nada que hacer aquí, borrándose del grupo. Está todo bien si así ocurriese, porque de ello se trata todo esto: de decidir, entre otras cuestiones, si te interesa la defensa de la escuela pública, o no; de decidir si queres comprometerte con la institución que te formó y te vió crecer o si, por el contrario, pensás que vos no tenes porqué comprometerte, que eso es responsabilidad pura y exclusiva de los gobiernos: ¡total para que dar tanto de nuestro tiempo y esfuerzo si es seguro que no habremos de recibir nada a cambio! Ojalá que la gran mayoría de los Amigos del Piedrabuena no tengan esa forma de pensar...¡ya que no merecerían ser considerados amigos de la institución educativa!
Pero tengo la esperanza que no será así, que los que decidan quedarse en el grupo no tienen un pensamiento individualista y un sentimiento mezquino y que quieren dar sin recibir.
Es que nos llegó la hora de devolver algo de todo lo que nos dejó la Escuela Media Don Luis Piedrabuena de San Francisco Solano. Es momento de comprometernos con su presente y futuro a partir de nuestro pasado en común, de nuestra historia, que se retroalimenta con la historia misma de la Escuela. /
Volver a recorrer sus pasillos, patios y aulas fue una experiencia realmente emotiva y estoy seguro que todos los que estuvimos en la primer reunión de ex alumnos, luego de años sin pisar la Escuela, el 30 de abril de 2011, sintieron emociones muy intensas.
Es que han sido muchas las cosas que hemos vivenciado en torno al Piedrabuena y los recuerdos y sensaciones son invocados cual torrente que primero nos impacta para luego conducirnos por las amistades que conocimos durante esos años de escuela secundaria; y por los amores y odios despertados, a los cuales siempre considerábamos situaciones de vida o muerte, cuando en realidad, y eso lo aprendimos mucho tiempo después, la mayoría de las veces eran cuestiones solucionables y/o pasajeras.¡Pero así somos en la adolescencia! Seres apasionados y rebeldes, curiosos y contradictorios.
Por suerte, o por desgracia, ustedes diran, esas cualidades no han desaparecido del todo en nosotros. Simplemente porque en la adolescencia construimos una parte importante de nuestra personalidad y la escuela secundaria, nuestro querido Don Luis Piedrabuena, tiene una gran cuota de responsabilidad al darnos su sello distintivo.
Porque somos apasionados y rebeldes es que decidimos volver al Piedrabuena. Para demostrarles a muchos, pero tambien a nosotros mismos, que no todo tiene que estar dominado por una lógica mercantilista e individualista y que es posible modificar en algo la realidad a través de pequeñas "revoluciones" que nos hagan sentir dignos de seguir luchando por las causas justas. Comprometernos con el Piedrabuena es, definitivamente, una de esas justas causas que la vida nos tenía reservada. /
No es inocentemente que tanto insisto con las palabras participación y compromiso. Su profundizacion nos lleva a otra palabrita: involucrarse. A ello apunta esta declaración de principios. A involucrarnos en los problemas y necesidades del colegio, a partir de un fuerte sentido de la participación comprometida.
Quizás para algunos esto solo represente "hacer política". En un principio se trataría, efectivamente, de Política. Pero se suele meter en la misma bolsa a todos, a los buenos y a los malos, a los que hacen politequería para beneficio propio y a los que intentan hacer política para beneficio del prójimo.
Lamentablemente, cuando mencionamos demasiado las palabras participación, compromiso e involucrarse, las personas las interpretan como partes fundamentales de una actividad política deshonesta y egoísta. Sin embargo, en la sociedad aún es posible hallar indicios de honestidad, sacrificio y solidaridad.
Toda acción o pensamiento tendiente a modificar la realidad puede ser asumida como parte de procesos polítícos. Esto no debería asustar a nadie desde el momento que consideramos al hombre no como un animal salvaje y ermitaño, sino como un animal político(racional) que debe interactuar permanentemente con seres de su misma especie. - / -
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